Durante más de 10 años tuve mi propia marca de lencería. Me encargué de la moldería, la producción y la venta, tanto mayorista como minorista.
Aprendí en la práctica real: probando, ajustando moldes, corrigiendo errores y perfeccionando cada detalle hasta que las prendas funcionaran de verdad.
Con el tiempo entendí que todo ese recorrido podía enseñarse de forma más clara y directa, para que no tengas que pasar por años de prueba y error.
Hoy enseño lencería desde la experiencia concreta de taller y negocio.
No solo cómo coser una prenda, sino cómo entender su construcción, adaptarla a cada cuerpo y desarrollar criterio propio para diseñar.
Mi objetivo es que avances con seguridad, que ganes autonomía y que tengas una base sólida si querés crear para vos o emprender.